miércoles, 21 de mayo de 2008

La flor @--<---<




Le dijo adiós y en teoría, cerró el libro de una historia que no tenía otro final. Sin saberlo había caminado hacia su propia trampa. Por primera vez, el ardid de sus mentiras se había volcado en su contra ... y el arrepentimiento terminaba por apoderarse de ella. Tuvo que aceptarlo, muy en el fondo, ella sabía la verdad ... - No es posible, dijo. No de él ... no así -
Lo había perdido, como todo aquello que tiene valor en su vida, lo dejó pasar y prefiere culparlo, prefiere creer que él no fue lo que esperaba. Nuevamente, tuvo que aceptarlo ... ninguna de las excusas sería suficientemente buena para liberarla. Se había enamorado. Es un castigo, pensó. Jamás se imaginó sentir así ... jamás se imaginó sentir por él.
Tentadora y atractiva se había presentado frente a sus ojos. Era la luna quien la llenaba de coraje mientras caminaba hacia su destino ... Alli estaba él, inquieto y alerta ... esperándola. Ella escapó de su mirada e intentó ahorrarse la cuota de tensión, había algo en su rostro, quería memorizarlo ... quería contemplarlo, quería delinear sus facciones con los dedos ... pero era muy pronto, ¿en qué estaba pensando?, una conversación algo vacía y sin sentido que acababa en risas nerviosas y miradas esquivas derivó rápidamente en un beso. Un beso profundo que selló lo que sólo hasta hoy, ella asume como amor ...
Ojalá pudiera revivir alguno de esos momentos, se dijo. Miró a su alrededor y no encontró mas que vacío. No podía creer que se hubiera permitido volver a sentir, y menos por alguien como él. Mientras que se ahogaba en aquellos recuerdos iba reconociendo poco a poco, cual niño que encuentra la pieza final del rompecabeza, que haber vivido intensamente y con tal pasión un romance con esos ojos que aún la miran, no había sido otra cosa que su perdición. Cuando por fin concluyó que seguir engañándose sería inútil ... de pronto empezó a llorar con la misma intensidad con la que un día lo besó ...
Su confusión terminó por hundirlos. "Tú lo convertiste en un mounstruo", se dijo. Lo tuvo y lo dejó volar ... no quiso herirlo y terminó herida ... Y es que todo parecía estar bajo control, estaba deslumbrada con el niño que él dibujó para ella, tierno y dedicado, cual cachorro necesitando protección, la envolvió con su entrega y no se percató que pronto terminaría por enamorarse no del retrato sino aquel de carne y hueso que representaba su ideal. El detalle que omitió es que hay un abismo inmenso entre lo real y lo intangible ... y ella, cayó en él ...
Conoció el color, ya con el tiempo había olvidado sus matices, pero no duró, ve en tonalidades oscuras nuevamente ... y aunque miente diariamente, no puedo negar que aún guarda una esperanza, sin ella nada tendría sentido. Mientras tanto, todas las noches abraza su almohada y recuerda aquella flor que algún día él le regaló.



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