jueves, 29 de mayo de 2008

Nostalgias

No me queda más que aceptar -aunque entre dientes- que la felicidad y los logros del resto me generan nostalgia. No envidia, no malicia, simplemente nostalgia.
Reclino por un segundo mi cabeza y me pregunto; ¿Algún día me sentiré realizada? Inconscientemente, termino por entender que tal véz no mientras me lo siga preguntando.
Sin embargo, continúo enrredándome en el sin fin de interrogantes que ocupan la mayoría de mis momentos de reflexión y es cuando el círculo vicioso se detiene como si fuera una ruleta rusa y oscila en mi cabeza cual intensa luz de neón:

¿Qué demonios estoy haciendo con mi vida?
Y es que, ¿de qué sirve acumular méritos si no derivan en tus metas más próximas? ¿Será que pretender marcar la diferencia es el método que determina el fracaso? o acaso, sólo el ambicioso consigue y el persistente observa ¿?

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