
Se acercaba un poco más que de costumbre, enfrentaba con entereza su temor máximo. Soltó la pregunta, obtuvo lo que quiso o lo que no. No hubo más motivo para cambiar de rumbo o para encontrar alguno. Se anuló cualquier "¿Qué hubiera sido sí (...)?".
Ella -aunque tarde- sí lo aceptó, pero él, él le dio luz verde. Ella avanza entonces ... a paso lento pero avanza. No se detiene, voltea la mirada -casi de re ojo-, él y su intento por detenerla fueron absurdos, ni siquiera amerito la sonrisa que ella soltó.
Ha de seguir entonces, ha de seguir sin dudar, sin esperanzarse más ... ha de seguir a donde sus pasos siempre la dirigen. A donde un corazón la sostiene y aunque no la mantiene viva, la soporta. Ha de seguir y estancarse, porque aventurarse sólo deriva en tragedia. Aunque ella ya no llora, ya no. Y es que sus ojos, tus ojos, ya no la miran más, la flor que le regalaste ya no la piensa más suya, y tu voz no la arulla, se perdió entre la sombra de tu imagen, aquel día frío en donde la luna no se equivocó. Porque ahora solo me sabes a un pasado amargo ... que no volverá a ser nunca más ... nunca jamás.



2 comentarios:
Solo diré... qué fuerteeeeeee!!!
hep!, ya te comentaron, y encima ella jaja..
humm weno... iba a decir q .... me gustan las letritas de coloreeeeees
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