sábado, 14 de junio de 2008

Catorce razones para recordarte

Porque hoy no es fácil engañarte, te negaría, pero es imposible, hoy no. Porque lejos de ser una obligación resultaste de un cariño que aunque fúnebre, perdura. Porque es curioso saberte agradecido. Porque dejaste un legado doloroso pero viviente. Porque darte sepultura sería firmar mi propia sentencia. Porque sé que aún mis sombras te acompañan. Porque la mejor mezcla, aunque estridente, fue la fusión de tu vida y la mía. Porque la distancia no determina la unión. Porque siempre hubo, hay y habrá luna llena. Porque me debes lo efímero de tu felicidad. Porque te debo mi constante suspiro. Porque merezco tu verdad. Porque conoces mi debilidad. Pero sobretodo, porque hoy ... hoy celebro, de manera particular, tu creación.

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