Una excusa y un adiós disimulado del que ahora me arrepiento. Entre comillas te dije hasta pronto sin saber que ahora lloraría tu ausencia. ¿Tiempo? Tuve ya suficiente de él. Tiempo que aunque quise y pensé indeterminado me resulta imposible de sobrellevar. Y es que mi paso sólo sigue tus huellas, huellas que me impiden arrancarte de mi ser. Y aunque la culpa me invade, vivo soñando con reencontrarte porque te llevo conmigo, estás estampado en mi pecho. Necesito saber que eres real, que existes y que no fuiste una persistente fantasía de una soñadora empedernida que vive persiguiendo fervientemente un ideal.
Intento avanzar, me convenzo de tu calidad de sombra, te incluyo en el baul de mis recuerdos, lo clausuro como si fuera posible, soy firme y pretendo aceptar el hecho de que ya no estás ...



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